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Acerca de Fernando Serra

Fernando Serra
Dirección de Producción, Tecnología y Operaciones
Doctor en Dirección de Empresas y MBA, IESE, Universidad de Navarra
Ingeniero Industrial, UPC
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Que todo cambie para que todo siga igual: el modelo económico

Desde hace ya bastantes años, a partir del Plan de Estabilización, el modelo económico que permitió que España se modernizara se basó en la industria turística y en la capacidad de atracción de inversiones extranjeras. Ambos pilares han sobrevivido hasta hoy como fuerzas motoras del desarrollo español.

La industria turística, si bien tiene difícil crecer, se mantiene y continuará siendo una de nuestras industrias principales. La capacidad de atraer inversiones fue evolucionando, desde épocas en que las multinacionales invirtieron  en grandes plantas, químicas, automóviles, etc., hasta hace un par de años en que la inversión extranjera era en su práctica totalidad en el sector inmobiliario. Esta evolución ya indicaba, desde hacia tiempo, la pérdida de atractividad como destino de inversiones productivas, hecho al que se le concedió poca importancia dado que el flujo de fondos inversores hacia los diversos sectores inmobiliarios era tan grande que parecia que habia cambiado algún paradigma esencial, algunos incluso se atrevieron a formularlo así.

La inversión exterior, si es en plantas de producción, genera riqueza tanto a través  de la propia inversión como a través de la actividad auxiliar inducida. Significa generación de puestos de trabajo directos e inducidos a través del multiplicador de la industria auxiliar.

En la situación actual de la deuda exterior española (estatal y privada),  y con el mercado inmobiliario deprimido, vamos a necesitar estas inversiones procedentes del exterior otra vez, como factor que ayude a ajustar nuestros desequilibrios económicos.

Cuando como empresario, durante mi vida profesional, he tenido que tomar decisiones de inversión en el exterior, he empleado tres criterios para elegir o descartar los destinos de las inversiones, y creo que el resto de los decisores tambien lo hace así. Son tres criterios principales:

  • Existencia de mercado local, es decir que la región receptora de la inversión ofrezca un mercado existente o potencial suficientemente atractivo como para rentabilizar la inversión.
  • Que la región sea una buena plataforma competitiva. Aquellos productos que no se vendan en el mercado local deberán exportarse a otras zona del mundo, compitiendo con los producidos en otras regiones del mundo, y para ello dichos productos deberán ser competitivos en coste, servicio, calidad, innovación, etc.
  • Que la región ofrezca una alta seguridad jurídica, normas legales y fiscales competitivas y claras, un sistema judicial independiente, ágil, que se entienda como servicio público, es decir, al servicio de la comunidad, y que la comunidad lo reconozca como sistema para dirimir los inevitables conflictos que la convivencia y la actividad económica producirán.

Hagamos una rápida evaluación de la situación de España con respecto a estos tres criterios:

Mercado local: la mayoría de los expertos apuntan los siguientes factores como los determinantes de la situación del mercado español:

  • El empleo tardará al menos cinco años en recuperarse.
  • La deuda exterior se considera que incluso tardará más, hacia diez años.
  • El endeudamiento de las familias no alcanzará niveles equivalentes a los que tienen las familias  europeas hasta un horizonte entre cinco y diez años.

Estas son opiniones generalizadas de los expertos. La mía, debido a mi formación de orígen, acostumbrado a buscar siempre las causas de las predicciones, es incluso peor, ya que no veo como se reducirá el endeudamiento familiar con tan elevado paro, ni como se reducirá el paro con tan baja atractividad a inversiones productivas (como se verá mas adelante), ni el endeudamiento público con las políticas ridículas de ajuste, etc.

Sea como sea, estos factores configurarán la previsible debilidad de los mercados locales españoles para la próxima década.  Por otra parte, los estrategas y decisores de las empresas emplean horizontes de hasta cinco años y como mucho tendencias a diez años.

Por lo tanto, este criterio no parece muy favorable a motivar inversión extranjera de producción.

Plataforma Competitiva: desde la constitución de la unión monetaria, y la consecuente introducción del euro, España no ha hecho otra cosa que perder productividad relativa con respecto a otras localizaciones productivas de niveles de renta similares o incluso mayores, y que están en competencia con nosotros para atraer inversiones productivas.  Hemos seguido actuando socio-económicamente, como cuando podíamos devaluar la peseta para purgar nuestros excesos. No es que no se pagaran dichos excesos, es que con devaluación lo notábamos poco y tarde, sólo a través de la inflación inducida por las importaciones. Pero esta opción ya no existe, y no hemos querido afrontar la situación.

La competitividad, tal como la entiendo, tiene que ver con el valor de la producción por hora. Pero no vayan a creer uds. que ya estamos en lo mismo, reclamando rebajas salariales, no se trata de esto ahora, se trata de entenderlo. En el valor de la producción por hora influyen factores como el nivel de formación de la fuerza laboral, la cultura de la sociedad frente a la creación de valor por parte de la empresa, el grado de flexibilidad de nuestra economía frente a los ciclos habituales, la cultura de la responsabilidad y el esfuerzo, la ambición legítima de emprender, la inversión, la confianza, la competencia, … y no nos olvidemos de una Administración Pública ágil y competente. En la mayoría de estos factores, España se rige todavía por leyes y hábitos franquistas, sorprendentemente.

Prefiero que sea el lector quien evalúe la situación española con respecto a estos factores y sobre todo la espectativa razonable de cambio que podemos esperar, no vaya a ser que alguien me considere catastrofista.

Desde mi punto de vista, España ha dejado de ser una plataforma competitiva y no veo movimientos ni interés en quien lo deberia tener, para recuperar la posición.

Sin embargo se va a presentar una oportunidad para recuperar parte de la competitividad perdida:

  • Es previsible que la UE recupere pronto una tendencia hacia inflaciones moderadas, como resultado de la recuperación del crecimiento del PIB y de la gran cantidad de fondos públicos vertidos en la economía.
  • Es previsible tambien, que las condiciones macro-económicas para recuperar esta tendencia, se den en España dos o tres años después.

Este escenario, si bien en muchos aspectos puede ser muy negativo para los españoles, puede tomarse como una oportunidad para recuperar competitividad colectiva, si se gestiona bien .

¿Se gestiona bien? Pues mire ud., estamos viendo estos dias que mientras se constata una depresión de los precios de la actividad económica privada, los servicios públicos  (de propiedad y gestión pública), siguen subiendo los precios entre dos y cuatro puntos porcentuales. ¡Inaudito!. Es un ejemplo de la falta de voluntad. Es evidente que una gestión débil, nos puede introducir en un proceso inflacionario inducido por las propias medidas gubernamentales, que nos haga perder otra oportunidad y que incluso sea peor para la población.

La Ley de Economía Sostenible debería enfocarse a la gestión de este escenario a través de todos los factores que intervienen.

Seguridad Jurídica: por ser un tema menos debatido (al menos desde el punto de vista que propongo), me voy a entretener algo más. Desgraciadamente el sistema judicial español es motivo de jolgorio en la prensa (cuando si estuviera poco en los medios podria ser considerado una medida de buena salud) y lo es desde la prensa del corazón hasta la prensa extranjera, debido a las hazañas internacionales.  De todos es conocida, precisamente por los medios, la afición de la Audiencia Nacional a incoar procesos penales a distintos mandatarios internacionales, provocando con ello, no sólo los correspondientes conflictos diplomáticos, sino un evidente entorpecimiento de las normales condiciones para el desarrollo del comercio español. Ultimamente han ocupado tambien un lugar en la prensa ciertos métodos utilizados, que me atrevo a afirmar que vulneran los derechos fundamentales de los ciudadanos, como por ejemplo la exhibición pública de los detenidos esposados, la intervención de las comunicaciones de los detenidos con sus abogados, el abuso del secreto del sumario, la filtración a la prensa de datos de la instrucción sometida a dicho secreto, etc.

El poder judicial es el tercer poder de la democracia, siendo los otros dos el legislativo (las Cortes) y el ejecutivo (Gobierno). Este invento de Montesquieu es difícilmente reconocible en España, donde el legislativo y el ejecutivo están, casi siempre, en las mismas manos, debido al diseño del sistema democrático que nos hemos dado (podria no ser así). Y además, existe una  manifiesta e ilegal (pero consentida) invasión de estos dos poderes en el poder judicial, con lo cual existe una pérdida del elemento esencial: la independencia, que permita asegurar al ciudadano que actúa como órgano de control de los otros dos poderes, y que la Justicia es igual para todos y que no está supeditada a criterios de oportunidad e intereses políticos o mediáticos.  Salvo el nombramiento de los jueces de los juzgados y tribunales, que se realizan atendiendo al criterio de antigüedad, el resto de nombramientos (presidentes de tribunales, miembros del Consejo General del Poder Judicial, del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo), se efectuan por el poder político siguiendo un bochornoso criterio de reparto de vacantes entre PSOE y PP, sin tener en cuenta méritos ni capacidad de los nombrados. Catalanes y vascos suelen conseguir un representante en el Consejo.

Aplicando los criterios de agilidad e incertidumbre para evaluar la seguridad jurídica, observamos lo siguiente:

  • Existe falta de agilidad de todo el sistema judicial:
    • Plazos muy largos. Un proceso puede durar un mínimo de un año en primera instancia y además entre 5 y 7 años si llega a casación.  Eso sólo para tener una sentencia firme. Luego hay que iniciar un proceso de ejecución. Según el Informe de la Comisión Europea para la Eficacia de la Justicia, el tiempo medio de terminación de un proceso de ejecución es en España de 990 días. Sólo nos supera Bosnia, Macedonia, y Portugal.
    • Como consecuencia, existe una gran incertidumbre respecto al resultado,  asociada al plazo, ya que el deudor en este tiempo puede haberse “colocado” en situación de insolvencia, bien ocultando sus bienes para sustraerlos a los acreedores, bien porque haya entrado en concurso.
  • Resultado incierto debido en parte a falta de claridad de las normas:
    • Cada juez es soberano en su función y en la interpretación de la ley. No existe homogeneidad de criterios que haga más previsible el resultado de un juicio.
    • Hay elevadas posibilidades de no poder ejecutar una sentencia, pero no solo por la eventualidad de que el deudor se haya convertido en insolvente, sino además por la falta de medios.  Los jueces, a diferencia de Hacienda, carecen de medios para investigar el patrimonio de los ciudadanos.  De hecho la propia Hacienda les niega los datos que posee sobre el patrimonio de los ciudadanos.

En el fondo y como causa de todo esto se encuentra la tradicional falta de medios de la Justicia española a lo largo del tiempo:

  1. Medios personales: España está a la cola de Europa en número de jueces por habitante: 9,28 jueces por cada 100.000 habitantes, cuando la media europea es de 19,8. Sólo estamos por delante de Armenia, Azerbayán, Dinamarca, Turquía, Malta y Georgia. Por si esto fuera poco ni siquiera está cubierta la planta judicial, en Catalunya por ejemplo, el 26% de los juzgados están vacantes y son atendidos por jueces sustitutos (licenciados en derecho contratados). Casi un 50% de los secretarios judiciales son tambien sustitutos (licenciados en derecho contratados). En lo relativo al personal, el asunto empeora: más del 50% son interinos, sin titulación ni formación alguna, extraidos directamente de las listas del paro. Son datos de la Memoria del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya.
  1. Medios técnicos: La disponibilidad de medios técnicos es, en la práctica, nula, ya que incluso los ordenadores funcionan casi exclusivamente como un procesador de texto. Lo peor al respecto, es que la falta de estos medios obliga a incumplir la ley procesal en ocasiones y las garantías de los ciudadanos. No existe una política clara de reforma de la Justicia que permita colocarla directamente en el siglo XXI, limitándose los gobiernos de turno, a acometer reformas legislativas que no suponen más que parches y que siguen manteniendo la Justicia como hace dos siglos.

Esta situación, que nace de la desatención de los poderes ejecutivo y legislativo, se agrava por el descrédito provocado por determinadas declaraciones y actitudes de la prensa y de los políticos:

  • Presiones de diferentes miembros del Gobierno, a través de los medios, sobre los jueces en un sentido u otro. Sólo tengo constancia de presiones a través de los medios, desconozco si las hay a través de otros canales.
  • Declaraciones de políticos que dejan vislumbrar que controlan la actuación judicial.
  • Juicios paralelos y descalificaciones por parte de prensa, poco conocedora o malintencionada. Por ejemplo, siembra de confusión entre prisión preventiva y cumplimiento de pena, comparando situaciones incomparables, que provoca linchamiento y revanchismo utilizando argumentos propios de la Inquisición y que deberían estar superados. Si seguimos creyendo que el principio de presunción de inocencia es lo que queremos que presida todo el sistema penal, la prisión preventiva es algo excepcional y no puede convertirse en una pena anticipada a cumplir, sin que exista un juicio en el que el individuo pueda defenderse.
  • Inacción de la Fiscalía frente a determinadas actuaciones que pueden hacer pensar que existe impunidad, como por ejemplo la reciente publicación en diario digital “bcnweek”, del método para “okupar” fincas con garantía de impunidad. La falta de actuación de la Fiscalía o la sobreactuación en momentos puntuales, es el ejemplo de la manipulación que el poder político hace de la Justicia, ya que los fiscales tienen dependencia jerárquica y el Fiscal General del Estado es nombrado por el Gobierno.
  • …y podria seguir.

Ninguno es inventado, todos han sido publicados, en letra mayor o menor, pero son hechos de conocimiento público. Me limito a reunirlos e interpretar en su conjunto la situación provocada, en términos de confianza económica.

Como digo, no lo he descubierto, es conocido. Sin embargo estoy seguro de que quien lo debe arreglar no lo hará, por muchas y diferentes razones, entre ellas: poder político fragmentado, elecciones a la vista, interpretación errónea y viciada de lo que es una democracia, juego individual, etc., de todas formas, quien debiendo hacerlo no lo remedia, no hace su trabajo, no es competente ni tan siquiera lo es en boca de los delincuentes beneficiados.

Así pues y como conclusión, no tenemos un mercado nacional atractivo, tampoco tenemos una plataforma productiva competitiva y la seguridad jurídica está más que cuestionada. En esta situación una empresa extranjera nunca invertirá en España para suministrar a la zona euro, y en el caso de decidir invertir, lo hará siempre en mínimos incluso subastando su decisión de invertir, y obligando al Estado a subvencionar su implantación de formas variadas. Esto explica tantos casos en el pasado de multinacionales extranjeras cuya inversión en España ha sido subvencionada.

El proyecto de Ley de Economía Sostenible, contempla muy poco con respecto al criterio de Competitividad, y no contempla nada respecto a la Seguridad Jurídica (las recientes leyes para la reforma de la oficina judicial no parece que vayan a modificar ni un ápice la situación descrita).  A mi criterio, pues, en el pretendido cambio de modelo se ignoran condiciones básicas para que el modelo realmente cambie en beneficio del ciudadano, de su libertad y de su economía. En cambio me parece mas verdad que nunca aquello de “ que todo cambie para que todo siga igual”, que beneficia a unos pocos, pasando sobre la libertad y calidad de vida del resto, ya que finalmente siempre nos quedará la posibilidad de vendernos el patrimonio inmobiliario (¡otra vez!) de los bancos, grandes empresas, e incluso del Estado, a los fondos extranjeros.

Barcelona, 17 de Enero de 2010

Comentarios

Comment de Ascensio
Fecha 26/01/2010 / 15:06

Algún ministro de economia debería leer el artículo. Hacer estrategia es elegir que queremos ser, creo que la opción presentada es perfectamente suscribible por la mayoria. No se entiende que malgastemos los años sin hacer nada.

Comment de Paco Santonja
Fecha 27/01/2010 / 18:03

Muy bueno, algunas veces no reparamos en todo. Me lo recomendo Ascensio. Suerte y sigue escribiendo. Gracias

Comment de admin
Fecha 15/02/2010 / 13:08

Paco, muchas gracias por tu comentario. Anima a seguir en la brecha. Un cordial saludo. Fernando

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