Men principal:

SUSCRÍBASE PARA RECIBIR ACTUALIZACIONES DE LOS ARTÍCULOS PUBLICADOS
Email:
Verificar
Introduzca el texto tal y como aparece en la imagen
 
 

 

Acerca de Fernando Serra

Fernando Serra
Dirección de Producción, Tecnología y Operaciones
Doctor en Dirección de Empresas y MBA, IESE, Universidad de Navarra
Ingeniero Industrial, UPC
Leer más »

Artculos recientes en el blog de Fernando Serra

Links recomendados

¡Que viene la inflación…!

Hace algo más de un año exponía desde estas páginas mi opinión sobre la necesidad de que el Pacto de Estabilidad de la UE tuviera una aplicación con criterios flexibles. Me parecía evidente que no es lo mismo el déficit en Alemania que en Grecia, pongamos por caso.

Lo que ocurre es que, siendo necesario un criterio estricto para la convergencia y entrada en el área del euro (ningún país sensato candidato a entrar en la UE, puede pretender que los países que ya están en ella le financien por obligación su deuda fiscal), no parece tan claro en la evolución diaria, si los entes de gestión fiscal siguen siendo los países miembros.

Determinados tipos de déficit fiscal pueden ser necesarios y convenientes. Por ejemplo, puede ser conveniente para España que Alemania aplique políticas expansionistas en épocas de recesión, porque nos influenciará con un tirón de la demanda de una forma u otra. No será  así si el déficit lo genera Grecia (por ejemplo), en este caso probablemente nos sería indiferente con criterios de activación de la demanda e inconveniente con otros. Tampoco será lo mismo si el déficit de Alemania o Francia se financia en una gran parte o totalidad mediante déficit exterior a la zona euro que si se financia a través del resto de los países del euro.

Si se financia en el exterior generará una flotación del euro a la baja y una probable subida de intereses (mayor competitividad industrial), pero si se financia en el interior o bien, por la parte que se financie en el interior querrá decir que aquel país o países que lo financien soportarán:

  • Menor o nula cantidad de transferencias fiscales desde la UE.
  • Sufrirán al mismo tiempo, el impacto de las medidas monetarias que se tomen acerca del euro, a conveniencia del núcleo duro de países, como seria probablemente una subida de tipos, para compensar la inflación interna generada en la zona.
  • Si la financiación es interna el euro no tiene porque descender y los bienes y servicios no tienen porque ser más competitivos.

No es difícil establecer un escenario probable en el que haya una generalización de políticas de desequilibrios fiscales superiores al 3% y por dos años o más. ¿Porqué ser el último en defender la ortodoxia y recibir todos los golpes?

La situación conducirá probablemente a:

  • Un descenso en la solidez del euro
  • Un incremento de las tensiones inflacionistas en la zona euro, que se sumarán a las ya existentes: petróleo, materias primas, regulaciones, etc.
  • Un incremento de los tipos de interés

Cada uno debe analizar como le puede afectar este escenario.

Claro, la vida real es así de dura, estamos a medio camino, USA es un estado federal con una centralización de las políticas fiscales y de defensa, mientras que la UE es una unión de estados soberanos con una moneda común y sin política fiscal ni de defensa centralizadas. Esto hace muy difícil la gestión inteligente y discriminatoria del sumatorio de los déficits.

En la UE los cambios se producen debido a la necesidad inminente, así se está en ciernes de construir determinadas políticas exteriores y de defensa comunes, ahí tenemos al Sr. Solana, y mucho que le cuesta. Preveo que llegará un dia, lejano, en que los estados miembros se sentarán a diseñar el Ministerio de Finanzas de la UE. Es la única alternativa al escenario del caos descontrolado.

Entretanto, ¿ Que hacer como empresario? Pues mire, el escenario que se dibuja no es especialmente malo para la industria radicada en la UE en general, es posible que sea malo para las empresas chinas y americanas, y quizás no mucho, ya que se cuidarán muy bien de tener su producción en cada momento donde más les convenga. Es lo mismo que debería hacer el empresario catalán y español, aunque sea familiar. Lo malo de los cambios no son los escenarios finales, sino el propio proceso de cambio, entre que nos lo creemos y que actuamos ya hemos perdido algunos puntos mas en la cuenta de resultados. Por ello es tan conveniente dedicar tiempo y recursos a diseñar planes estratégicos que contemplen escenarios probables y en ellos se especifique no sólo como sobrevivir sino como crecer, esto en lugar de esperar y ver.

Barcelona, abril 2005

Escriba un comentario