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Acerca de Fernando Serra

Fernando Serra
Dirección de Producción, Tecnología y Operaciones
Doctor en Dirección de Empresas y MBA, IESE, Universidad de Navarra
Ingeniero Industrial, UPC
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El rol del fundador

La mayor parte de las empresas españolas son de una antigüedad posterior a la guerra civil. De ellas, las más antiguas fueron fundadas entre 1955 y 1965. Esto pone a una gran parte de nuestras empresas frente a su primer cambio generacional en el gobierno y en la propiedad.

A su vez, la mayoría de las familias empresarias no tienen experiencia en la gestión de un proceso de cambio generacional, a diferencia de las familias empresarias centenarias de centroeuropa e incluso Estados Unidos.

He escrito en otras ocasiones sobre el proceso de cambio generacional en el gobierno de las empresas familiares, y por la importancia que tiene para la economía del país – más en Catalunya –y para el bienestar de las propias familias, no será esta la última vez que escriba sobre ello. Pero hoy deseo centrarme sobre el aspecto que considero la clave del éxito en el cambio generacional: el papel del fundador. No hay proceso de cambio generacional exitoso sin una participación activa del fundador.

Se pueden describir unas características comunes a los emprendedores de las décadas 50 y 60’s, época que no favorecía la formación en management y en la que las necesidades evidentes fueron el motor de la generación de empresas. Son personas que desde su juventud han empleado sus mejores conocimientos y energías a favor de un proyecto que se ha ido configurando progresivamente, sin ideas muy definidas en un inicio. De formación limitada, autodidacta en producto, llega a innovar y dispone de grandes habilidades naturales para el liderazgo. En general han considerado la empresa como su obra, han dado mucho por ella, e incluso han sido muy conservadores con los rendimientos del capital, reinvirtiendo la mayor parte, cuando no todo. A menudo la empresa sigue siendo la mayor parte de su patrimonio a transmitir. Ha considerado a su familia en un doble sentido, como su pilar esencial y de referencia, y como una extensión de su proyecto personal.

Tambien se pueden enumerar algunas características muy comunes a los miembros de la nueva generación: de formación superior, licenciados o técnicos superiores, a veces en el extranjero, y con MBA en dirección de empresas. Acostumbrados a vivir la empresa desde la familia especialmente en los años de crecimiento, la entienden más como corporación es decir entienden que sus fortalezas se encuentran en el conjunto más que en una persona. En general muy preparados y con ganas de demostrar su valía personal a sus progenitores.

A la vista está de que se dan las condiciones para que, teniendo intereses objetivos comunes, las opticas sobre el problema son tan distintas que crean una elevada posibilidad de conflicto. Sin duda la encrucijada es muy importante para la sobrevivencia del proyecto, para la familia e individualmente para las personas implicadas y sus relaciones.

La clave del éxito está en el fundador, debe mantener una actitud proactiva y generosa (en esencia, ya que la planificación del proceso tiene algo de antinatural: se trata de planificar la retirada para proyectar su obra y en beneficio de terceros), algunos de cuyos trazos son:

  • Asumir la dirección del proceso de transición.
  • Iniciarlo cuanto antes. Requiere etapas de formación tempranas.
  • Aceptar los pasos que hay que dar y los riesgos que conllevan: delegar a tiempo, relegar su liderazgo, etc.
  • Mantener la vigilancia, mediante la estructuración formal del gobierno de la compañía.
  • Trabajar siempre en equipo. Asesorarse. Dejarse ayudar.
  • Planificar cuidadosamente la herencia, a poder ser sin sorpresas para la nueva generación.

Y todo ello, haciendo gala de soberanía sobre lo que es suyo y que cede por convencimiento.

Desde estas líneas deseo ofrecer mi sincero homenaje y reconocimiento a aquellos que con la valentía necesaria han acometido con ilusión el camino, difícil y sin retorno. Y animo a todos los que se encuentran en esta situación a iniciarlo con convencimiento de que será un gran servicio a la empresa, la familia y al país.

Barcelona, noviembre 2002

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