La LogÃstica como generadora de oportunidades de negocio y motor de cambio
La LogÃstica tal como se entiende actualmente en el mundo empresarial, es un área de gestión que incluye un conjunto de conocimientos y técnicas de origen diverso, enfocadas a gestionar el posicionamiento de los materiales en tiempo y lugar, con el objetivo primario de posibilitar las transacciones entre vendedor y cliente y el secundario de hacerlo de la forma más eficiente.
Siendo la transacción el resultado esperado de la actividad logÃstica, y teniendo en cuenta que sin dicha actividad ésta no podrÃa llevarse a cabo, es fácilmente comprensible que las actividades logÃsticas sean consideradas integradas de lleno en el concepto de la cadena de valor para el cliente del producto. Entendido de esta forma, el valor aportado por la actividad logÃstica tiende a ser muy grande en el conjunto del valor total de la compra, hasta el punto de incurrir en la caducidad o valor nulo para el cliente si el posicionamiento se realiza en un tiempo o situación inadecuada.
La importancia de la LogÃstica para el conjunto de la gestión de una compañÃa tiene otras facetas, ya que para posibilitar la transacción, la actividad logÃstica en su conjunto supone uno de los costes mayores asà como una elevada inversión dedicada a esta función, por ello la gestión eficiente de los medios y recursos dedicados a la actividad logÃstica acostumbra a tener un impacto muy grande en la eficiencia global de la compañÃa.
Que el resultado final de la actividad logÃstica sea efectivamente el perseguido, no depende de una sóla función o responsabilidad de la empresa y que este resultado se alcance de una forma lo más eficiente posible tampoco depende de una función determinada. La LogÃstica entendida de esta forma está asociada a una concepción multifuncional de la responsabilidad de alcanzar el objetivo final, supeditando en todos los casos los objetivos parciales de las funciones o responsabilidades de la empresa. La concepción multifuncional de la LogÃstica conduce a la necesidad de integrar todas las funciones en pos del objetivo final alcanzado eficientemente. Imagine el lector lo que estos conceptos suponen para una compañÃa clásica, su afectación a la estructura financiera, a la organización de responsabilidades y a la actividad de las propias personas. El gran cambio que supone en todas estas dimensiones explica por si mismo la dificultad de implantación de dichos conceptos, sin embargo no los modifica.
Si bien la logÃstica como actividad es antigua, como área de conocimiento objeto de estudio es moderna y más concretamente el concepto de integralidad es relativamente novedoso ya que las primeras implantaciones organizativas de este concepto no son conocidas hasta la década de los setenta, siendo incluso hoy su implantación relativamente poco extendida.
La importante evolución de la LogÃstica
Cuando años atrás la LogÃstica de una compañÃa era identificada únicamente con la gestión del transporte, su capacidad evolutiva se encontraba muy limitada, sus paradigmas eran clásicos y si bien el transporte ha sufrido evolución, lo ha hecho en una dimensión determinada. Al incorporar el concepto de integralidad, obviamente las posibilidades de evolución del sistema integrado se multiplican: la gestión de la logÃstica ya no depende solo de la mejor o peor gestión del transporte sino de la gestión de la información integrada de la compañÃa, de los paradigmas empleados en la planificación, de los medios disponibles, etc, Por ello las posibilidades de evolución se multiplican de forma exponencial.
Se pueden enumerar diversas causas del fuerte ritmo de cambio bajo el que se encuentra la función logÃstica, las más importantes sin ser las únicas, son:
- La evolución de las tecnologÃas de la información. La inversión en información en tiempo y calidad es alternativa a la inversión en medios logÃsticos, con la ventaja esencial del menor volumen de inversión y de la mayor flexibilidad frente a los cambios.
- La evolución de las tecnologÃas de comunicación. Complementan a las anteriores, agudizando el fenómeno de sustitución de inversiones con ventajas a su favor.
- La evolución de las tecnologÃas asociadas al transporte. La aceptación del paradigma del tiempo en lugar del de la distancia modifica los mapas de la distribución logÃstica.
- La evolución de las tecnologÃas de producción. La incorporación de la informática en el control de los procesos está modificando los resultados de la aplicación del paradigma clásico del lote económico y otros como la productividad aislada en el puesto de trabajo.
- La formación de grandes áreas geográficas de libre comercio. La desaparición de restricciones a la libre circulación de mercancÃas modifica los cálculos de óptimos tradicionales por lo que respecta a localizaciones de almacenes y plantas.
- El desplazamiento del valor añadido hacia el servicio. Fenómeno que está enfrentando dos tendencias en las empresas, de una parte la evolución del foco de las inversiones hacia las actividades de servicio abandonando las industriales en manos de proveedores más eficientes y por otra el abandono y subcontratación de las actividades de servicio en manos de especialistas para profundizar en lo que la empresa domina bien.
Todos estos cambios y las alternativas que generan para cada situación hacen de la gestión de la LogÃstica Integral de una empresa un área cambiante, con paradigmas nuevos a menudo contrarios a tradiciones y hábitos del sector, y con soluciones variadas en función de la situación que el entorno presenta con respecto a los recursos disponibles.
El concepto de la Gestión de la LogÃstica Integral tal como ha sido empleado en los párrafos precedentes es asimilable a la Gestión de la Cadena de Valor (Supply Chain Management), si bien cada modelo conceptual observa el mismo fenómeno desde puntos de vista diferentes.
Algunos resultados palpables de la situación son:
- La aparición de sectores industriales especializados, en todos los ámbitos de las tecnologÃas involucradas.
- La aparición de formidables oportunidades competitivas para las empresas ubicadas en sectores tradicionales.
La posibilidad de aprovechamiento de estas circunstancias por parte de las empresas esta relacionada con su capacidad de modificar sus estrategias hacia nuevos paradigmas competitivos, que habitualmente generan barreras sectoriales infranqueables para los seguidores. La clave pues se encuentra en la capacidad de comprensión de la alta dirección de las compañÃas del fenómeno global e integrado y del impacto que tendrá con seguridad para el desarrollo de su sector.
Barcelona, enero 2002
Publicado el 29/01/2002
Categorías: Estrategia, Operaciones
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